David y Amy son una pareja de recién casados que se ven obligados a pasar la noche en un aislado hotel tras una avería en su coche.

En la habitación que les asigna el misterioso conserje descubren unas cámaras de video ocultas y se dan cuenta de que, a menos que escapen de allí, serán los siguientes en protagonizar una snuff movie…

Terror barato. Yo ni siquiera pude acabar de verla.

Estaré perdiendo el gusto por este tipo de películas que antes me entretenían tanto??


Ian (Ewan McGregor) y su hermano menor Terry (Colin Farrell), a pesar de sus apuros económicos, adquieren juntos un velero de segunda mano al que bautizan como “Cassandra’s Dream”, con la idea de acondicionarlo y navegar en él los fines de semana.

La debilidad de Terry por el juego, provocará que ambos hermanos confluyan en un callejón sin salida en el que su situación financiera es tan delicada que tienen que recurrir a un tío recién llegado de Estados Unidos que les ofrecerá su ayuda, pero no de forma desinteresada.

A mí esta película me ha parecido tan aburrida … que ni el aliciente de Colin Farrell ha resultado suficiente cómo para que la pueda recomendar.


Erica (Jodie Foster) es una locutora de radio de Nueva York, cuya vida da un giro dramático cuando una noche ella y su prometido (Naveen Andrews, el Sayid de Lost) reciben una brutal paliza en plena calle y él fallece como consecuencia de las heridas.

Incapaz de superar la tragedia, Erica intenta seguir adelante con su vida pero la paranoia le persigue y se siente insegura en una ciudad que antes había adorado.

Esta premisa de partida es la que me había llamado tanto la atención de esta película, porque es algo con lo que me siento muy identificada.

Los primeros compases de la película están muy bien, vemos a una Jodie Foster nerviosa e insegura en acciones cotidianas que antes no le reportaban ningún tipo de problemas.

Pero entonces al guionista se le escapa la historia de las manos y la película degenera considerablemente, ya que la evolución del personaje es demasiado exponencial y no hay quién se la crea.

Y mucho menos el final, que no le quiero pisar a los que no la hayan visto.

En mi opinión se podía haber hecho una película mucho más coherente con esta historia de base, una historia que se da cada día en múltiples ocasiones. Cada día algún ciudadano se da cuenta de lo expuestos que estamos a la maldad de otras personas.


Errol (Richard Gere) trabaja para el estado.

Se ocupa de vigilar y visitar a todos los delincuentes por delitos sexuales que han salido de la cárcel.

Se toma el trabajo demasiado en serio y han decidido que ya es hora de que se retire.

Allison, una joven de 27 años viene para sustituirlo y pasará 3 semanas a su lado mientras él le enseña el oficio.

Cuando una desaparece, Errol está seguro que una de las personas que él supervisa es el culpable y convence a Allison para que lo ayude a investigar el caso por su cuenta.

Un thriller interesante, pero con un Richard Gere con pinta de estar demasiado cansado ya y una Claire Danes apática que no han conseguido que empatice con sus personajes.