Norton es un joven neonazi de California que va a la cárcel por cometer un crimen brutal.

Cuando sale con intención de reinsertarse en la sociedad, apartado de la violencia y de sus anteriores ideas racistas, descubre que su hermano pequeño se encuentra sumergido en la espiral de odio y vandalismo de los grupos fascistas a los que él pertenecía.

Entonces luchará por llevar una vida normal mientras intenta alejar a toda su familia, y en especial a su hermano, del mismo camino que a él le llevó a prisión.

Una demoledora película que reune mis dos Edward favoritos.

Si el argumento de la película o su trama no tienen ningún elemento verdaderamente relevante que justifique el que se haya rodado, la actuación de los dos hermanos lo suple con creces.