Cientos de personas presenciaron en la ciudad sagrada hindú de Benarés, , la “boda” de dos ranas con el convencimiento de que este ritual ayudará a agradar a los dioses y atraerá la lluvia.

A pesar de las inundaciones que han sufrido distintos estados de la India a causa del monzón, entre ellos Uttar, los agricultores del oriente de esta región situada a los pies de los Himalayas empiezan a sufrir las consecuencias de una sequía. Por eso, con la esperanza de complacer a los dioses de la lluvia, cinco sacerdotes llevaron a cabo este ritual de “casamiento” en Benarés (Varanasi, en el este de Uttar) ante la presencia de centenares de devotos.

Durante el rito, las ranas son “decoradas” como novios con polvo de cúrcuma y llevadas en procesión hasta un estanque, donde los devotos echan flores y la pareja pasa su “luna de miel”.


Este de aquí es el novio, todo elegante para su gran día.

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