De tanto en tanto, hay títulos de películas que me cautivan con sólo leerlos y en esos pocos casos no me molesto demasiado en avergiguar el argumento o qué actores interviene porque sé que las acabaré viendo.
Me pasó con “La educación de las hadas“, “Atlas de geografía humana”, “Azuloscurocasinegro”, “Tu vida en 65′” o “Mujeres en el parque” y curiosamente , todas me gustaron cuando las vi, así que sigo fiándome de mi instinto.
Ahora acabo de descubrir la siguiente película que ha despertado mi atención simplemente por el título: “Los girasoles ciegos”.
Si hay una flor que pudiera definir como mi favorita, sin duda serían los girasoles (como muchos sabeis, porque llevan mucho acompañándome como avatar). En mi mente las veo como unas flores enérgicas, con esa relación absolutamente dependiente de nuestro astro rey, grandes, orgullosas …
Y la idea de un “girasol ciego” … un girasol impedido para seguir con su actividad básica y primordial…
Aunque aún no he encontrado mucha relación entre este título y el argumento de la película …
















