Después de seis años, ya no son alienígenas. Son residentes.
Hace seis años se descubrió vida extraterrestre en el Sistema Solar. La sonda de la NASA que regresaba con las muestras se estrelló en México y ahora la mitad del país se ha convertido en una zona “infectada”, controlada por militares estadounidenses.
El reportero fotográfico Andrew Kaulder se encuentra en San José cuando recibe la orden de recoger a Samantha Wynden, la hija del dueño de la agencia de noticias donde trabaja y escoltarla hasta una zona segura de la costa.
La podeis encontrar aquí en versión original subtitulada.
Monsters es la ópera prima del director inglés Gareth Edwards, que con un presupuesto muy limitado, rodada enteramente en exteriores reales y sin permisos de rodaje, nos regala una de las mejores películas de ciencia ficción de esta última década, donde una invasión alienígena es la excusa para contarnos la historia de regreso a casa de Andrew y Samantha.
Un breve resumen inicial de unos cinco minutos nos cuenta como los alienígenas llegaron a la Tierra, suficiente para entrar en la historia que vivirán los protagonistas en la próxima hora y media.
En Monsters, Gareth Edwards nos muestra que los monstruos de la película no son los seres venido de otro planeta con forma de sepias gigantes, ya que estos prácticamente ni los vemos, los monstruos son los seres humanos, para los que la solución más rápida y cómoda cuando hay un contratiempo es sacar los tanques a la calle o tirar bombas de destrucción masiva y a quienes no les importa que en el país vecino la gente esté infectada por un virus y levantan un gran muro con la excusa que no entren los aliens y donde la foto de un niño mutilado por una bomba se paga a un alto precio por las grandes agencias de comunicación mientras que la foto de ese mismo niño feliz jugando con sus amigos, no vale nada.
Pero en Monsters no solo hay denuncia y crítica a nuestra sociedad y los gobiernos que se autoproclaman demócratas, si no también hay una historia de amor magistralmente narrada e interpretada por Scoot McNairy y Whitney Able, dos actores completamente desconocidos hasta la fecha, que ofrecen, sobre todo él, una soberbia interpretación.
Esta historia de amor carece de todos los tópicos molestos y superficiales, son dos personas que provienen de clases sociales muy diferentes y que a priori no tienen nada en común, pero que a lo largo del metraje se darán cuenta que les unen más cosas de las que en un principio ellos mismos creían.
Andrew y Samantha hacen un largo recorrido desde Centro-América hasta Estados Unidos de regreso o de huída hacia casa, en el que se encontrarán pobreza, hambre, corrupción, muerte, alienígenas pero sobretodo se encontrarán a ellos mismos y se darán cuenta que hay una cosa que les une, la infelicidad. Ninguno de los dos es feliz y a lo largo del camino, cuando más cerca estén de casa se preguntarán si realmente desean regresar a sus vidas o si sería mejor continuar el camino juntos hacia ninguna parte.
Monsters en una de esas pequeñas joyas que descubres por casualidad y si te paras a pensar no recuerdas quién te habló de ella o donde leíste un crítica positiva. Sin embargo, esta modesta joya tiene un pero, que puede hacer que la gente se aleje de ella y que no descubra el precioso y duro viaje de Andrew y Samantha : un ritmo de narración pausado, lento, que puede desesperar al que busque situaciones frenéticas. No es una película fácil, de domingo por la tarde, hay que hacer un esfuerzo para entrar en ella y es comprensible que haya mucha gente a la que no le apetezca hacerlo, pero si lo hace descubrirá una de las mejores películas de 2010.
En resumen Monsters es una película que escoge la ciencia ficción como excusa para contarnos las miserias de nuestra sociedad y de cómo el ser humano es incapaz de coexistir con otras especies, sean de su mismo planeta o de otro.
Se la recomiendo a todo amante del cine que no tenga prejuicios y que valore que con un presupuesto muy limitado también se puede hacer muy buen cine e incluso alguna obra maestra como es el caso de Monsters.
Al contrario, si estás buscando una película de acción, donde se unan todos los tópicos absurdos y palomiteros de las películas de ciencia ficción y desastres naturales y te gustó Godzilla o la más reciente Invasión a la Tierra, Monsters no es para ti.
Críticas con las que estoy de acuerdo:
“Magnífica (…) Ahonda en la propuesta de District 9 (ciencia-ficción-pero-no) aderezando el conjunto con un precioso toque intimista” (Toni García: Diario El País)
Es, ni más ni menos, que una historia de amor pero, eso sí, con bichejos de fondo (…) A pesar de ciertos problemas de ritmo, sólo por su escena final bien vale la entrada. (Rubén Romero: Cinemanía)
“Monsters es un logro bastante especial. Piensa en ella como una película que M. Night Shyamalan (o nosotros) estaría feliz de haber hecho. (…) Es brillante cómo Edwards evoca el temor y la belleza de todo lo que ha construido. (Roger Ebert: Chicago Sun-Times).
Mi valoración: 8 de 10.












