Ayer llevé el coche al taller para que le realizaran unas campañas de promoción que tenía pendientes (manera sutil y taimada de definir a los apañillos que le tienen que hacer porque algunas unidades de este modelo ya han manifestado debilidades varias) : a saber, me dijeron que le van a cambiar el freno de mano, el tapón del depósito de combustible, unas gomas de los limpiaparabrisas y unas piezas de la bomba de gasolina que al parecer se corroen.

En principio la cosa me empezaba a mosquear (porque el coche no tiene ni … ah no calla, ya casi hace los dos años!! Cómo pasa el tiempo) pero el chico del taller me explicó que al parecer el fabricante Honda tiene un contrato con sus concesionarios-taller oficiales cerrado y no les paga la mano de obra de estas campañas (les paga un fijo, vamos) y por eso son tan generosos en las sustituciones de cualquiero componente que haya demostrado ser ligeramente defectuoso.

Total, que me salto la hora de la comida y hago mis ocho horas seguidas para poder salir antes y llegar al taller (que no está lejos de casa, pero sí del trabajo …), les dejo en depósito a mi adorado Civic y me dispongo a recoger un pequeñín y divertido Honda Jazz como coche de sustitución … cuando me sorprenden con esto:

Un Honda Accord!! Con tapicería de cuero … y casi medio metro más de largo que el mío!!

No he podido evitar sentirme todo el rato como si condujera el coche de mi padre,jeje.

Ahora hay que reconocer que es una bestia. Volví por la autopista y no tuve que subir de cuarta en ningún momento!! Y lo he tenido que aparcar en la calle porque en la plaza de párking no me cabía!!

Estoy deseando devolverlo hoy y reencontrarme con el mío, que ya lo tengo amoldado,jeje.