
Sympathy for Lady Vengeance” es la película con la que Park Chan-wook cierra su trilogía sobre la venganza, de la que Old boy era la segunda parte.
El final de la trilogía de la venganza es otro juguete donde el surcoreano despoja a su relato de la mayoría de los elementos inherentes de una historia humana para presentar únicamente una desmesurada y efectista obra en la que la violencia juega un papel moral importante pero donde, sin embargo, no se nos permite asistir a ella de manera contextualizada.
Lee Geum-Ja es una mujer que ha pasado trece años en una cárcel por un crimen que no ha cometido: cuando tenía veinte años fue acusada de secuestrar y matar a un niño. En ese tiempo se ha convertido en una recusa ejemplar y trabajadora, que ha estado planeando su venganza contra su antiguo maestro, el señor Baek. Ahora que va a salir del presidio, está preparada para llevar a cabo su plan.
Chan-Wook, el director de la película apuesta por una sublimación de la estética y composición visual de su film, algo que puede ser comprobado en los geométricos motivos visuales que suelen formar sus encuadres; los planos imposibles con los que adorna unos movimientos de cámara en los que abundan los travellings laterales y los frontales que encierran el rostro de los personajes; y los elementos periféricos -vestuario y maquillaje- que potencian con las elecciones de color las características propias de cada personaje -en este caso, la dualidad de la protagonista-. Con Sympathy for Lady Vengeance, pretende de nuevo que empecemos nuestro viaje al film con desconcierto. Pretende que nos intriguen las motivaciones de los actos cruentos. Pretende tontear con nosotros para que busquemos sentido en el sinsentido. Y pretende finalmente cerrar el círculo ofreciendo una explicación que proporcione un conjunto sin fisuras.
Completamente de acuerdo con:
“A Chan-wook le interesa mucho más la estética que la ética. (…) Apartado cómico, más ingenuo que negro, más innecesario que relajante (…) un tercer acto sangriento, demoledor y despiadado; bellísimo y atroz; aunque quizá un tanto epidérmico e intrascendente.” (Javier Ocaña: Diario El País).
Mi valoración: 2/10










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1 lector ha dejado su comentario
Lastima que le des tan poca nota, para mi es un peliculon perfecto para cerrar la trilogia. Todo el mundo prefiere “Old boy” por ser mas conocida y comercial, mas accesible dijamos, pero este film supone un tour de force, un puñetazo a la conciencia. Sublime y magistral. Espero ansioso el siguiente proyecto de Park Chan-wook
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