Hace un tiempo leí, ya no sé donde, que se estaban planteando esta iniciativa, pero ilusa de mí, pensé que sería una de esas estupideces que se dicen para dar que hablar, pero que no se llegan a realizar nunca, porque a mí me pareció absolutamente incoherente.

Pues no, el “aparcamaridos” ya está en marcha.

El centro comercial Gran Via 2 de L’Hospitalet (Barcelona) ha inaugurado un espacio en el que los clientes pueden descansar y entretenerse mientras sus mujeres realizan las compras y lo han bautizado como “aparca maridos”, aunque en el letrero sólo se han atrevido a poner “aparca2″.

Lo peor de todo es que la idea surgió gracias a la participación de los clientes en un concurso de su web en el que se pedía a los visitantes que propusieran aquello que les gustaría encontrar en el centro comercial o sea que es por iniciativa popular, lo que la hace para mí aún más incomprensible.

Un cliente propuso la idea de hacer una “guardería” gratuita para los maridos que acompañaban a sus esposas al centro comercial y que se acababan aburriendo o cansando.

La nueva zona está equipada con sofás, televisores y prensa y se plantea como un espacio para desconectar o bien comenzar a ver la jornada deportiva del fin de semana.

Esta noticia me motiva tantas y tantas reflexiones sin sentido como : ¿Si no les apetece ir de compras con su mujer, por qué van?¿Si no les gusta pasar tiempo con ella haciendo las cosas que a ella le gustan, por qué se casaron con ella?¿Sólo compran las mujeres?¿O sólo se cansan los hombres de ir de compras?

A veces siento que vivo en un mundo que no comprendo gracias a estos pequeños detalles.