Cambio completamente de tercio respecto a la anterior …
En la Viena de 1900, el misterioso Eisenheim (Edward Norton) cautiva al público con sus espectáculos de magia e ilusionismo. Sus poderes sobrenaturales llegan a los oídos del príncipe heredero Leopold (Rufus Sewell), un hombre pragmático que acude a su espectáculo con incredulidad, acompañado de su prometida, la bella y sofisticada Sophie (Jessica Biel), que resultará ser una vieja conocida del mago.
Molesto con la popularidad del mago y con su incapacidad para encontrar la base de sus trucos, el príncipe inicia una especie de cruzada personal contra él … y no explico más que si no ya no tiene gracia verla.
Reconozco que a media película había perdido un poco la fe en el guionista, pero el final me lo compensó con creces.
A mi me ha gustado, adoro estas películas donde puedo abandonar el pensamiento racional y dejarme manipular al antojo del director de turno, que consigue ilusionarme fácilmente con trucos y trampas visuales para niños.
A destacar, por que me ha sorprendido realmente, lo mal que le sienta la ropa y los peinados de esa época a Jessica Biel y, como ya comenté en la morada de Mister Mole, el proceso de degradación que ha sufrido Edward Norton.








Entradas relacionadas
2 lectores han dejado sus comentarios
Yo también pensé justo eso de Jessica Biel cuando la ví.
No estoy de acuerdo contigo, la peli es un rollo y solo se salva por los efectos de la magia, hechos por ordenador, claro. Además los dos actores protagonistas, los masculinos, me refiero, no demuestran lo buenos que son. Una película del montón, vamos.
DEJAR UN COMENTARIO