Ayer por fin, después de hace muchísimo tiempo (sé cuanto es exactamente, pero me da vergüenza confesarlo,jeje) volví a la piscina!!


No es como esta … ya me gustaría a mí ver el cielo cuando nado. A la que voy yo es más funcional como todo en este pueblo.

El caso es que decidí volver en el peor día y a la peor hora. Como ahora hace tiempo que no iba no tenía controlados los horarios de los cursillos infantiles y me encontré con dos turnos y el recinto de la piscina era un algarabía de gritos de los niños y los monitores.

Pero ya estaba allí y no me iba a volver a casa seca, así que me abstraí como pude del escándalo a mi alrededor y me metí en el agua.

Lo que antes eran sesiones de 30 minutos seguidos, ayer se quedó en 20 minutos y con dos paradas, pero algo es algo. Ya iré recuperando el ritmo, si consigo mantener esta vez la fuerza de voluntad necesaria.

Lo ideal sería ir con alguien para así sentirme obligada a no saltarme ninguna sesión, pero como con el Mr sólo coincido algunos lunes y martes y como en este pueblo al que me trasladé sin pensarlo muy bien no he hecho grandes amigos, ni siquiera buenos conocidos, dependo exclusivamente de mi escasa afición por el ejercicio,jeje.

La anécdota de esta vuelta : lo tenía tan olvidado que me fui a la piscina con el bañador puesto desde casa y a ver si adivinais que olvidé meter en la mochila …

Exacto … ropa interior para vestirme a la vuelta!! El Mr aún se está riendo desde que se lo conté.