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5 lectores han dejado sus comentarios

Ulyses dijo el 8 de febrero del 2007 a las 10:55

Oye, pues vaya envidia que me das, me muero por tener un perro, pero reconozco que luego hay que cuidarlo y todo eso, y es un follón.

A mi me parece que Leela es igualmente digno, Leela es la caña, la que reparte caña, en fin, es mi personaje femenino preferido.

A mi me hubiese gustado que hubierais cogido alguno de la perrera en vez de comprarlo en la tienda, pero claro, de esa raza no creo que tengan allí, porque serán chuchos.

Suerte, ya nos contarás como se porta.

Lucía dijo el 8 de febrero del 2007 a las 11:54

Lo más humanitario hubiera sido ir a buscar uno a la perrera, tienes razón. Pero es verdad que no hay muchos bulldog ingleses y menos cachorros allí, y yo pienso que si ya es difícil educar un cachorro mucho peor será re-educar un perro ya adulto.

Anonymous dijo el 8 de febrero del 2007 a las 12:19

Yo tengo un compañero de trabajo que educa perros en sus ratos libres. Tuvo que aprender ya que su pastor semi-aleman le destrozaba la casa…ahora obedece, hace busqueda y agility…

Todo es ponerse.

PanzerSchiff Admiral Scheer

hector dijo el 8 de febrero del 2007 a las 21:51

Ya nos queda menos. Tendremos que ir hablar con el señor Art Can, para que nos la traiga ya. Si no le rompere la tienda. Es lo que tiene ser un tipo duro…

Anonymous dijo el 18 de febrero del 2007 a las 20:24

Ten cuidado que se comienza con el perro y se termina haciendo todo lo que ellos quieren. Al final Hectorito tas salido con la tuya del perro… eres el puto amo.

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