Sinopsis:

Condenados por una bruja traidora a permanecer en muerte aparente para la eternidad, el despiadado emperador chino Dragón y sus diez mil guerreros han esperado en su amplia tumba de barro, olvidados de todos, durante cientos de años, cual ejército de terracota.

El joven aventurero y arqueólogo Alex O’Connel en su obsesión por superar el prestigio arqueológico de su padre descubrirá el emplazamiento donde descansan el emperador y sus guerreros y así comenzarán los problemas.

Al parecer siempre hay gente interesada en despertar a las momias que descansan tranquilas …

El monarca regresa a la vida con todo su poder y su afán de dominación no ha hecho más que crecer en todos estos años.

Sirviéndose de poderes sobrenaturales inimaginables, el Emperador Momia volverá a conquistar el Lejano Oriente con su legión sin que nadie pueda detenerle… a menos que los O’Connell encuentren la forma de hacerlo.

Más de lo que ya se podía encontrar en las anteriores ediciones de esta saga.

Lo peor, el comienzo en el que se nos presenta a un matrimonio O’Connell luchando contra el tedio de haber abandonado el espionaje y la persecución de momias.

A mí la verdad es que ya me empieza  a cansar esta franquicia, a parte de que cada vez le encuentro menos la gracia al personaje de Brendan Fraser. Así que desde aquí me comprometo a no caer en la tentación de nuevo y no ver la próxima entrega que ya están ideando.

Aunque siempre digo lo mismo … jeje.