Jeffrey Moore muestra las dos caras de una misma moneda: la pérdida de memoria por un lado y una memoria demasiado perfecta, la incapacidad de olvidar, por el otro.

Stella y Noel Burun, madre e hijo, padecen graves problemas de memoria que les impiden llevar una existencia normal.

Stella sufre Alzheimer y, aunque es capaz de recordar con nitidez detalles de su infancia, se le olvidan todas las cosas que debería realizar en su vida normal.

Por su parte, Noel sufre el problema contrario, es un sinestésico hipermnésico, es decir, su memoria es implacablemente exacta y cuando la gente habla ve las palabras con explosiones vibrantes de color, que suelen dejarlo aturdido e incapaz de contestar a la pregunta más sencilla o de acabar una frase.

Con la ayuda del doctor Vorta y un grupo de excéntricos personajes, Noel intentará encontrar remedio a la enfermedad de su madre.

Los artistas de la memoria se ha publicado ya en diez países y es posible que próximamentesea llevada a la gran pantalla de la mano de los productores del diario de Bridget Jones.

A pesar del interesante punto de partida que motivo mi interés por esta historia, se me ha hecho difícil su lectura. La forma en la que está narrada alternando entre la narración por parte de los diferentes personajes, extractos del diario del protagonista, notas del psicólogo que los trata a todos … demasiadas formas diferentes de narrar la historia.

Es uno de los pocos libros que he dejado de lado a la mitad y he necesitado una pausa en su lectura y retomarla después de un tiempo y casi por ese absurdo sentimiento de que mi deber es acabar cualquier libro que empiezo. Aunque tengo que reconocer que la parte final me gustó, supongo que lo que me costó fue sintonizar con los personajes y con los prolegómenos de la historia.

Lo podeis encontrar en Casa del Libro por 19€.