Daniel, profesor de música y pianista, y Ana, galerista, atraviesan una crisis de pareja tras más de veinte años de vida en común.
Daniel se ha ido a vivir solo y quiere el divorcio. Ana se resiste a aceptar la realidad.
El malestar repercute en su hija Mónica que, después de acabar sus estudios de Periodismo, está especialmente sensible al no encontrar trabajo, tarea a la que se dedica junto a su novio, David.
La música parece ser la única actividad que centra y sosiega a Daniel, un hombre incómodo consigo mismo y con los demás, y que mantiene una relación que dista bastante de ser perfecta con Clara, una mujer casada que despierta la curiosidad de Mónica.
Esta es una película que narra una historia común, de un matrimonio cansado y de sus últimas agonías y como los dos miembros de la pareja se enfrentan de diferente manera a su fin.
Hay otros personajes comunes; una hija que está molesta porque sus padres se separan y que además está desilusionada porque después de finalizar su carrera universitaria el mundo laboral no lo valora, el novio de ésta al que le salpica toda la situación …
Nada nuevo ni original por tanto, pero también hay que saber explicar las historias corrientes.
Además el padre es profesor de piano, por lo que se oye y se ve tocar piano gran parte de la historia y eso para mí ya es razón suficiente para justificar la hora y media invertida.