Narra la historia de una madre protectora (Diane Keaton) y sus tres hijas: la estable Maggie (Lauren Graham, la prota de las Gilmore!!!), la sexy e irreverente Mae (Piper Perabo) y la insegura y adorable(??) Milly (Mandy Moore).
La madre tiene como principal propósito “ayudar” a su hija menor Milly a encontrar al hombre perfecto.

No esperaba gran cosa de esta película, pero me suelen gustar estas historias ñoñas y además aparecía una actriz de las Gilmore (que llevo siglos esperando el capítulo 17 de la séptima temporada y las echo de menos), pero me ha decepcionado muchísimo.

Es malísima. Diane Keaton está tan sobreactuada que es imposible concederle ni siquiera un viso de credibilidad a su personaje y la hija menor no consigue ser adorable para nada.