
Durante los primeros 20 años de su vida, Sam se preguntaba por qué sus padres habían sido tan poco estrictos con él. Ya fuese el colegio, el deporte o sus elecciones profesionales, siempre le dejaban hacer lo que él quisiera, sin realizar el más mínimo esfuerzo por contradecirle. Como resultado de esta conducta, Sam faltaba a clase, aceptó un puesto de trabajo sin futuro y ahora malgasta interminables horas jugando a los videojuegos. Pero todo su mundo cambia el día en que Sam cumple 21 años y descubre la razón de esa indiferencia paternal: habían vendido el alma de su hijo al diablo antes incluso de que naciese.
Mientras sus padres, atormentados por el remordimiento, tratan de explicarle las circunstancias que les obligaron a este pacto con el diablo, Sam no puede dejar de pensar en lo que le está sucediendo. Él nunca ha sido el hijo predilecto, mientras que su hermano menor Kyle fue formado para sacar sobresalientes, triunfar en los deportes y unirse a los clubes más selectos de la ciudad. Kyle está resentido por el camino fácil que Sam ha disfrutado en la vida, y Sam no puede evitar sentirse celoso de los logros de su hermano. Lo que ninguno de los hermanos sabe es que sus vidas han estado dirigidas por fuerzas que ni siquiera pueden imaginarse.
Cuando el propio Satán aparece en persona para explicarle a Sam que ahora debe servirle como caza recompensas, rastreando las almas malvadas que han escapado y devolviéndolas al infierno, Sam se niega a aceptar su peculiar destino. Sin embargo, después de ver el temperamento de Satán, Sam se da cuenta de que romper un pacto con diablo puede tener consecuencias nefastas. Además, el joven se muestra fascinado por el encanto del diablo y su insistencia en que Sam tiene un gran potencial todavía oculto.
Armado con una serie de artilugios en constante cambio, entre ellos una mini-aspiradora, para recolectar a los fugitivos, Sam descubre que su nueva línea de trabajo es peligrosa y aterradora, incluso con la ayuda de sus amigos y compañeros de trabajo.
Aunque su vida se ha vuelto de repente demasiado extraña y aterradora, Sam se sorprende al averiguar que de alguna forma, se siente bien con su recién descubierta “misión”, eliminando las almas malvadas del mundo y enviándolas de nuevo al lugar al que pertenecen. Antes, cuando no se esperaba nada de él, Sam nunca se había obligado a intentar grandes logros. Ahora, con sus amigos y sus extraños artilugios de su parte, Sam está preparado para afrontar su destino como “cosechador”.
Esta serie está creada por Kevin Smith el director de Clerks y Mallrats.
Mi valoración de esta serie: 5/10.










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5 lectores han dejado sus comentarios
A mí el primer capítulo me pareció divertidísimo … sólo hay que echarle un vistazo a la última foto que has puesto.
A ver el resto …
¿Y el prota no era el hermano freak de aquella serie abortada: Invasión?
No es el prota es el amigo freak del prota, pero si tienes razón es el de invasión que hace el mismo, está un poco encasillado el chico.
La serie es chulisima,me encanta y el sam esta muy bueno
[...] que habría una segunda, ya casi me había olvidado de esta serie de televisión ( el Mr hizo su crítica hace [...]
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