Gracias a los chicos de “Quién entra, vuelve” he recordado que hace días que tenía esta entrada por ahí pendiente de publicar. No sé donde tengo la cabeza últimamente … (bueno, sí lo sé, enredada en miles de entregas de premios,jeje).
Fuimos a ver esta película en cuanto se estrenó.

La esperábamos con ganas, porque la historia prometía, porque está basada en un libro del que siempre había oido hablar bien y porque la protagonizaba Will Smith, un actor que rara vez me ha decepcionado.

Después de verla leí muchas críticas desfavorables sobre la primera parte de la película, la parte en como una persona que se encuentra sola en una ciudad como Nueva York que después de un tiempo deshabitada se ha vuelto salvaje, se adapta, se reorganiza.

A mí es la parte que más me gustó de la película.

Después empezaron a tomar protagonismo los vampiros. Unos vampiros extraños y para nada creibles que parecen tener habilidades sobrehumanas y más propias de superhéroes.

Ahí perdí el interés por completo en la historia y cuando aparecieron un par de personajes más como salidos de la nada, sin justificación apartente ni lógica, desistí de mi empeño de dejarme seducir por el argumento.

El final no me gustó nada y ahora se ha filtrado un final alternativo que aparecerá en el DVD de la película y que aún me gusta menos :

De ahí que buscara el libro para contrastar la historia y comprender porque, si siempre había escuchado buenas críticas sobre este relato, la película me había decepcionado tanto.

El libro de Richard Matheson se sitúa en el supuesto futuro de los años 70 (lo escribió en el 1954), y se inicia con la monotonía y el horror diario de su protagonista, Robert Neville, que aparentemente es el único superviviente del apocalipsis causado por una pandemia bacteriológica, cuyos síntomas son similares a los del vampirismo.

Aquí al contrario que en la película Neville no tiene conocimientos científicos en bacteriología, por lo que al principio se centra en continuar su existencia como puede. Pero cuando va pasando el tiempo, intenta aprender sobre el tema sólo para comprender lo que ocurre a su alrededor.

En la historia original de Matheson, los vampiros son enfermos, no tienen poderes sobrehumanos y además Matheson crea una especie intermedia, los vampiros no muertos, infectados de la enfermedad pero aún con raciocinio que serán los que marcarán la diferencia.

El final del libro sí me ha gustado, pero supongo que no era todo lo espectacular que Hollywood requería. Ni tenía moralina como tanto les gusta en los USA.

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