Me alegro muchísimo de que Viggo Mortensen decidiera posponer su abandono de la profesión y haya podido protagonizar esta impactante película basada en la novela homónima de Cormac McCarthy .

Principalmente es la historia de un padre (Viggo, magnífico) y un hijo (Kodi Smit-McPhee, absolutamente destacable también en su interpretación el chaval!!) que años después de que una gran hecatombe arrasara con la civilización tal como la conocemos y dejara el planeta Tierra prácticamente sin recursos, siguen recorriendo las carreteras de Estados Unidos en busca de alimento, refugio y un lugar habitable.

Ya no hay energía, ni combustible, ni alimentos, ni leyes, ni la tranquilidad porque cuando no se cruzan con bandas capaces de cualquier cosa por algo que llevarse a la boca les asedian las catástrofes naturales como terremotos o aguaceros constantes. Una densa niebla mantiene la tierra sumida en el frío y la penumbra y a sus pocos habitantes absolutamente desesperados por seguir sobreviviendo como sea.

En esta película la desolación se masca desde los primeros compases cuando el padre insiste a su adorado hijo en que recuerde que guarda dos balas para acabar con sus vidas si llega el momento en que no puedan soportarlo más … Aún así, también se viven momentos agradecidos porque en condiciones tan duras la simple posibilidad de una ducha refrescante o la posibilidad de leerle un cuento a su hijo son cosas que se valoran muchísimo más.

Trailer :

La podeis encontrar aquí subtitulada.

Sin embargo, pese a que sufrí desde el primer momento con los protagonistas de la historia y lloré como una magdalena en más de un momento porque las pasan canutas … el final me decepcionó bastante y encuentro que no está a la altura.

Me va a tocar buscar el libro para comprobar si el autor de la novela se arriesgó un poco más …