Patrullando por una autopista californiana, un agente de policía detiene un vehículo donde viajan una mujer y una niña. Instantes después, un camión descontrolado colisiona brutalmente con el vehículo, provocando un violento incendio que atrapa en el interior a madre e hija. El agente no consigue salvarlas y pasa los meses siguientes intentando borrar de su cabeza los rostros de ambas pidiéndole auxilio.
En esos días le llega una carta desesperada de su antigua prometida, quien le abandonó misteriosamente, donde le explica que su hija ha desaparecido. En la carta le ruega que viaje hasta donde vive, una isla privada llamada Summersisle, para ayudarle a encontrarla.
Edward viaja hacia la aislada tierra, cuya cultura, dominada por la matriarca hermana Summersisle, se basa en tradiciones arcanas y un festival pagano conocido como ‘El Día de la Muerte y la Resurrección’. La huraña población ridiculiza a Edward y su misión, proporcionándole informaciones contradictorias sobre lo ocurrido. Al intentar desentrañar los secretos de Summersisle, Edward se verá atrapado en una telaraña de ritos primitivos y mortales traiciones.
Esta película es un remake de la original que se estrenó en 1973 y que por lo que he leido era mucho mejor que esta versión moderna y edulcorada de este tema.
En la película original se enfrenta a un policía procedente de la sociedad convencional con un grupo de gente que viven aislados de las convenciones morales establecidas y que han regresado a la aplicación de tradiciones paganas arcaicas.
En la versión protagonizada por Nicholas Cage, este punto se toca sólo por encima y de una manera tan superficial que el final no es comprensible.
Personalmente no la recomiendo, quizás sería más interesante hacerse con una copia de la antigua …