El tenista español Tommy Robredo ha posado desnudo en la portada de la edición británica de “Cosmopolitan”, con la excusa de una causa benéfica; ayudar a una campaña de concienciación y apoyo a los enfermos de cáncer testicular y de próstata.

No es que sea una noticia relevante. Me desagradan especialmente estas formas de llamar la atención, aunque en este caso lo justifiquen con una causa benéfica, pero me ha llamado mucho la atención la foto.

¿No podían haberle disimulado al pobre Tommy con maquillaje o con el Photoshop que utilizan a mansalva con las modelos, las marcas de los pantalones cortos y los calcetines con los que entrena?