Últimamente estoy ligeramente ausente (hasta me he perdido la visita de las Bytheway al programa de Buenafuente!!), se me acumulan los detalles en el entorno laboral decepcionantes y aunque sé que no debería ser así … influye en mi ánimo general.

Sigo viendo series (debería estar mucho peor para dejar mi vicio favorito, muchísimo peor … y más con todo lo que tengo acumulado de esta pasada temporada!!) pero me cuesta centrarme para ponerme a comentarlas (incluso para comentarlas tan ligeramente como suelo hacer yo,jeje).

Esta semana iba a ser un respiro importante porque con mucha más picardía de la que me caracteriza, había pedido los dos días que había acumulado trabajando extra las pasadas navidades y en Semana Santa, para enlazar con este miércoles festivo por San Juan para disfrutar de un megapuente de cinco días que pensaba destinar a tostarme al sol, leer mucho y ponerme al día como fuera con el lector de feeds, pero finalmente dejé que mi plan se fuera al garete debido a mi estúpido y poco recompensado sentido de la responsabilidad.

Me había apuntado con anterioridad “voluntaria” para una especie de actividad de empresa que no estaba aún programada para una fecha concreta y como no, ha acabado coincidiendo parcialmente con esos dos días que yo pensaba tomarme festivos y a pesar de que todos los involucrados entendían perfectamente que no había manera de que lo hubiera sabido e insistían en que mantuviera mi plan inicial … yo ya sabía que no podría disfrutar de mis sesiones de solarium ni desconectar dejando todo el tema a medias.

Y eso teniendo en cuenta que me he quedado estancada en las labores temporales que me asignaron al empezar en esta nueva empresa y que no tienen nada que ver con lo que venía a hacer (ni de lejos) …

Y que la única razón que me mantenía animada con este empleo (el breve trayecto de casa al trabajo y el ahorro de tiempo consecuente) se acerca a su fin con el traslado que sufriremos después del verano …

Pero yo sigo atrapada en mi mal entendida devoción por la  empresa de turno. Hay cosas que no somos capaces de cambiar, aunque queramos y por mucho que lo intentemos.

Me queda esperar a las ansiadas vacaciones, pero este mes de Julio se me va a hacer o eterno o demasiado breve, teniendo en cuenta que es el único periodo que me queda para disfrutar del impagable placer de salir de casa con únicamente un cuarto de hora de margen por la mañana.