La acción se desarrolla en Nueva York. El señor Green es un hombre de ochenta y seis años que vive solo en su apartamento de la calle 80, en el Upper-West de Manhattan. Una tarde de marzo recibe la visita de Ross Gardiner, joven ejecutivo de la “American Express” a quien Green cree no conocer, pero que en realidad es el conductor que le atropelló con su coche hace unas semanas, razón por la cual un juez le ha condenado a visitarlo todos los jueves, de 17 a 19 hs., durante seis meses, con el fin de prestarle asistencia domiciliaria.
La consecuencia de la sentencia, sin embargo, contrariará de entrada la forma de vida rutinaria, solitaria y un punto maniática que lleva el señor Green, tintorero jubilado, judío tradicionalista y algo misántropo.
Una delicia haber podido asistir a la representación de esta obra de teatro.
Aunque a priori puede parecer un tema trillado (confrontación de dos personajes que representan generaciones distintas y que después de unos cuantos choques se convertirán en amigos inseparables, se ha tratado infinidad de veces en el cine con todas las excusas argumentales imaginables), la forma en la que está escenificada, los diálogos (chispeantes y muy divertidos) y el espectacular trabajo del actor que da vida al Sr. Green ( Juan José Otegui) le dan una perspectiva única a un tema no muy original.
La música que marcaba la separación entre las diferentes escenas fantástica (mucho saxo y piano) y la escenografía muy trabajada y adecuada a los fines de la obra.
Además tuve la ocasión de conocer el Teatro Romea, un teatro muy bonito y acogedor, al que seguro que con un poco de suerte no tardaré en volver, ya que afortunadamente hay sesiones los martes …








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2 lectores han dejado sus comentarios
Es muy buena, id todos a verla, si no sois de Barcelona, buscad a ver cuando la dan en vuestra ciudad, porque vale mucho la pena.
Pues a mí me parece un argumento muy interesante, si tengo oportunidad de ir a verla iré.
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